COMO EN LOS DÍAS DE NOÉ

COMO EN LOS DÍAS DE NOÉ

Rev. Rodolfo González Cruz: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre… Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.” Lucas 17:26-30.

Cada día se habla de nuevas leyes en las naciones, y los que dictan estas leyes son gente que tienen dentro de su corazón la corrupción, la inmundicia, la depravación, el homosexualismo, etc. Oímos como muchos países están aprobando la ley del matrimonio gay y la adopción de niños.

Cuando oímos de México, de Colombia, de Centroamérica, de Asia, del Medio Oriente, de África, etc., decimos: ¿Dónde están los Derechos Humanos, quiénes son los que componen esas agrupaciones? En estas agrupaciones no se respeta los principios cristianos y la Palabra de Dios. Antes se dan leyes que llevan implícito un odio y un ataque contra la Iglesia de Cristo y contra los hombres que predican el Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, hasta con años de cárcel por hablar contra la inmoralidad y la corrupción sexual (de hombres con hombres, y de mujeres con mujeres, y de sexos con niños menores).

COMO FUE EN LOS DÍAS DE NOÉ

Dice la Palabra del Señor: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.” (Lucas 17:26-27).

¿Cómo está la gente hoy día? En comelonas, en bebidas alcohólicas, se casan y se dan en casamiento. Hoy nosotros nos casamos ante las autoridades civiles, pero en el tiempo de Noé no había ningún libro para casarse, no habían abogados, ni alcaldes, ¿cómo era el matrimonio entonces? Lo dice el capítulo 6 del libro de Génesis, un hombre llegaba y tomaba una mujer, tomaba otra mujer, y otra más, y se llevaba una docena, y después la soltaba y tomaba otra docena más, y esas mismas mujeres tomaban a otro hombre y a otro.

Y dice la Biblia que los hijos de Dios tomaban a las hijas de los hombres, es decir de los cainitas, de la familia maldita, y las escogían sin considerar que eran familias que tenían la maldición de Dios. Y se unían, y hacían yugo desigual.

Hay padres que ni saben que sus hijas han abortado dos o tres veces, hijas de creyentes que vienen a la iglesia y han perdido la virginidad y han estado con varios amiguitos y hasta con creyentes de la iglesia. ¿Por qué razón suceden estas cosas? porque no han conocido a Dios, y los propios padres no se han preocupado de cuidarlos, los padres tienen que cuidar y proteger a sus hijos pequeños.

Dios al ver toda estas cosas determinó acabar con el hombre, de acabar con la tierra. Y cuando Dios pasó su vista sobre el planeta tierra vio a Noé, su esposa, sus tres hijos, y sus tres nueras, eran nada más que ocho, pero por amor a ellos Dios los preservó. Esta era la primera etapa la de Noé, y “así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la tierra” (Génesis 7:23).

“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.” (Lucas 17:26-27). Ya vimos que vino el diluvio y destruyó a todos, ahora Dios le dice a Noé que ya no va a destruir al mundo con agua, las próximas destrucciones serán con fuego (Génesis 9:11-17).

COMO SUCEDIÓ EN LOS DÍAS DE LOT

Usted cree que la gente en Sodoma y Gomorra se corrompieron de la noche a la mañana, ¡no!, eso se fue colando poco a poco, eso no fue en dos o cinco años. Nosotros hemos cumplido 50 años y conocemos otras iglesias que tenían 40 años de establecidas y de repente se le metió el gusanillo del mundo, y ahora hay: homosexuales, lesbianas, adúlteros, pastores adúlteros, pastores homosexuales. Eso da vergüenza, que en un púlpito haya gente afeminada. He visto miembros de la iglesia dirigiendo un coro, con todos los gestos de una mujercita, por muy buen director o cantor de coro que sea, Dios no lo aprueba.

El libro de Judas 1:4 nos dice: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.” El libro de Judas dice que habrá gente que se introducirán encubiertamente, personas que están destinadas a la condenación eterna. Y se metieron a estudiar en el seminario evangélico, en el seminario protestante, en el seminario católico y ortodoxo, y se graduaron y los hicieron ministros. Por eso hay que estar lleno del Espíritu Santo, lleno de los dones espirituales para poder discernir estas cosas.

Allá en los Estados Unidos corrió esta noticia: que un pastor hizo que el marido peleara con su esposa, para después irse con él. ¡Esto es abominable ante los ojos de Dios!

La Biblia nos habla que el sobrino de Abraham, Lot, fue moviendo sus tiendas, llegando a Sodoma y a Gomorra. Sabe que hay muchos que van moviendo sus tiendas a Sodoma y no se dan cuenta, van cambiando de actitud, hasta van cambiando la doctrina, y no se dan cuenta que están dejando penetrar cosas a la Iglesia. Hay pastores que no hablan del pecado, no hablan de las consecuencias del pecado; pastores que solamente hablan de amor, de amor y de amor, y de prosperidad y de bendiciones, el pueblo hace fiesta y se alegra. Como le gustan esas cosas. Pero cuando alguien viene y predica con autoridad no soportan esa enseñanza, esta Palabra.

“Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban” (Lucas 17:28). Un desarrollo tremendo, un crecimiento tremendo. La esposa de Lot tenía muy buenas relaciones con la gente y cuando vino la advertencia de que Dios iba a destruir esa ciudad, ella no podía creerlo; cuando huyeron del lugar se le advirtió no mirar para atrás; como ella dejaba lo que más amaba, entre ellas sus vanidades y sus amistades, no pudo más y volteó para mirar, y se convirtió en una estatua de sal. A veces son los esposos los que miran para atrás, no solo son las mujeres, hay mujeres que son fieles; pero hay hombres flojos, carnales, mundanos, adúlteros, bisexuales. La mujer de Lot miró para atrás, porque estaba mal, porque ella amaba el mundo.

“Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste. En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás. Acordaos de la mujer de Lot.” (Lucas 17:29-32). Amados, desprecien las cosas materiales, y amen las celestiales, amen lo que viene de parte del Señor, pongan sus ojos donde está Cristo, no pongan sus ojos en las cosas de la tierra, porque esas cosas son efímeras, son pasajeras. Lo que estamos viendo hoy, es lo que dice la Biblia.

Los países unos tras otros están aprobando la ley del matrimonio gay, están aprobando las relaciones sexuales de todo tipo donde hombres que son bisexuales (tienen su mujer y tiene su marido), eso es en el mundo entero, es una peste grande. Todo el que apoye esta corrupción es del diablo y no tendrá parte en el reino de Dios, sino en el tormento eterno.

Hermano, si usted no hace nada, ante esta realidad, el Señor lo desechará y tomará a otro; porque por gracia recibisteis, de gracia debes de dar. Predícales a tus vecinos, amigos, parientes, si te rechazan que te rechacen, y el que quiera creer que lo crea, y el que no lo quiera creer que no lo crea; pero si tú no le declaras a la gente su pecado y el peligro en que están, Dios te demandará.

“Y será predicado este Evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” Mateo 24:14.

Fuente: http://impactoevangelistico.net

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