Cristianos de doble ánimo

Cristianos de doble ánimo

¿Cómo se si soy o no una persona de doble animo? Cuando no tienes en orden tus prioridades. Tu prioridad número uno debe de ser siempre Dios., por encima de todas las cosas. Si Dios es el primero en todo, entonces todo lo demás lo cuidara El. Imagínate que tuvieras una novia. Y que ella te dijera que tú eres todo para ella. Pero una semana están bien y la siguiente ya no. Una semana se pelearon y la otra están bien. Otra semana ella salió todo el día con sus amigos y no supiste ni que hizo y la siguiente esta todo el día contigo. ¿Le creerías si te dijera que tú eres lo principal y eres todo para ella? Por supuesto que no.

Algo bien importante que debes saber como cristiano, es saber qué es lo que quieres. Que quieres hacer de tu vida: ¿Quieres ser cristiano, o no quieres ser cristiano? Ser personas de doble ánimo (como el ejemplo de la novia) es malo, pero ser cristianos de doble ánimo es aún peor, porque estás jugando con el perdón de Dios y Dios no puede ser burlado. No te engañes. Lo que siembras cosechas, si siembras odio, segaras odio. Si siembras amor, segaras amor. Si siembras fe, cosecharas fe. Cuando en el corazón está el deseo de agradar a los demás por el “qué dirán” o “por agradar a alguna novia o amigos”, estamos entrando en terreno peligroso.  Yo conozco a cristianos que, al inicio fueron “buenos” cristianos, después ya no lo son, después regresan todos lastimados por lo que les paso en el mundo, y después se vuelven a ir por donde vinieron, y otra vez vuelven a la iglesia y así están en un círculo del cual no salen, porque no han puesto a Dios por encima de todo. Esas personas se vuelven inconstantes, personas con las cuales no puedes contar con su apoyo. Sucede que oran, pero no oran con la fe suficiente y son llevados a pensar e incluso a juzgar a Dios por hacer las cosas. O cuando oran piden sin fe, como hablándole al viento. Dice Santiago 4:3

  1. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros placeres

¡Qué fuerte! pero esa es la realidad. Si tú eres un cristiano de doble animo o conoces a alguien así, esta es la verdad. Piden sin fe y piden mal, y cuando ven que Dios no cumple sus caprichos, se van de la iglesia. O van a la iglesia cuando tienen ganas. Otros van a la iglesia y toman lo que les conviene y afuera son tan distintos. Si tú eres uno de estos, tienes que dejar ya tu egoísmo y pedirle a Dios verdaderamente qué quiere que hagas, la prueba va a venir pero así como tu; muchos están siendo probados, en la misma prueba e incluso otras más fuertes. Un cristiano de doble animo es el blanco perfecto para el Diablo, ¿Ahí está? ¿Dónde está tu fe? ¿Dónde está tu Dios? ¿Para eso vas a la Iglesia? Estas y muchas otras preguntas se convierten en amenazas y golpes para el cristiano. Si no tienes a Dios como lo primero en tu vida todo lo demás se viene abajo. Con Dios Todo podemos hacer, sin Dios nada podemos hacer. ¿Cómo puedo dejar de ser un hombre de doble ánimo? Sometiéndote a Dios en total rendición a Él. Resiste la prueba, Dios no te va a dejar más tiempo del que podamos soportar y juntamente traerá una salida. Si te acercas a Dios, Él se acercara a ti. Y si eres de doble ánimo pídele que purifique tu corazón: dile Señor no quiero jugar contigo, no quiero jugar con tu perdón, ayúdame. Si lo que hace que seas de doble animo son los sentimientos, dile que te ayude a soportar, en cada problema, en cada situación Dios siempre ha sido, es y será nuestra salida. Acércate a tu pastor, a algún líder y pídeles que te orienten en la sabiduría de Dios. Y cuando Dios reina en todas las áreas de tu vida, el diablo huye.

  1. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 8. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones

Santiago batallaba con discípulos de doble ánimo. Pero así como batallaba con algunos, tenía otros que le ayudaban a pastorear la Iglesia. Que le ayudaban a levantar a aquellos que son débiles, que no han entendido y que les es muy difícil poner a Dios por encima de sus deleites. Discípulos que les enseñaban a orar con fe, a pedir con fe, a resistir al Diablo y a acercarse a Dios. Si tú conoces algún cristiano de doble ánimo ayúdalo, enséñale, sopórtalo con paciencia y acércalo a Dios. No lo mires con desprecio, pídele a Dios que te muestre lo que él ve en esa persona, pues salvara su alma y tu hospitalidad cubrirá sus muchos pecados. ¿Ya sabes a quien vas a ayudar? Pues ¡Manos a la obra!

Santiago 5:19-20

  1. Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, 20. sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.

 

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