Descubre el Ministerio para el cual te escogió Dios

Descubre el Ministerio para el cual te escogió Dios

Dentro de nuestro caminar cristiano existen sin duda varios momentos importantes, como pueden ser: el día que recibimos a Jesús en nuestro corazón, el día que descubrimos la maravillosa realidad de nuestro nuevo nacimiento, el primer amor, el bautismo en las aguas, el bautismo en el Espíritu Santo, y sin duda el día en que descubrimos cuál es la razón por la cual el Señor nos incluyó en su agenda para este tiempo y esta hora.

Justamente éste descubrimiento es uno de los más relevantes en nuestro caminar cristiano. La trascendencia que pueda tener el propósito de Dios a través de nuestra vida, dependerá, entre otras cosas, de que abramos nuestro entendimiento ante las señales que Dios nos indica para descubrir el propósito para el cual hemos sido creados. La gran realidad que nos muestra la palabra de Dios, es que cada persona ha sido creada con un propósito único e irrepetible, así que quiero compartir algunos principios relacionados con ese descubrimiento:

Es importante no robar el propósito de otro. 

Con frecuencia somos deslumbrados por el éxito que otros alcanzan cumpliendo el propósito de Dios para su vida, y es fácil intentar copiar su vida y querer insertar nuestra vida dentro de su molde. Aunque es bueno reconocer las virtudes desarrolladas en la vida de quienes admiramos, es necesario recordar que lo que Dios hizo con ellos, no necesariamente tiene que ser lo que haga con nosotros. Es muy posible que existan propósitos enormes estancados porque se ha puesto la mirada en llegar a ser como otro hombre u otra mujer en lugar de ser como Dios quiere que seamos.

 ¿Qué necesidad identificas, qué carga tienes? 

Cuando nuestros ojos se abren ante una necesidad específica, es una señal a través de la cual Dios nos está dejando ver cuál es su propósito para nosotros, cada vez que evidenciamos una necesidad dentro de la iglesia no es para que la señalemos y la critiquemos, sino para que hagamos algo al respecto. Es más fácil sentarse y hacer comentarios sobre cómo hacer las cosas bien que disponer de nuestro tiempo y esfuerzo para enseñar y hacer parte de la labor.

¿Qué te apasiona y sacia?

Indudablemente Dios no hará que el propósito para el cual nos ha llamado sea uno en el cual no podamos apasionarnos, es decir entregarnos con toda disposición y anhelo de ver cumplida nuestra tarea, ¿Qué es aquello que haces que a pesar de todo el esfuerzo que significa te deja supremamente satisfecho al final del día?

Acude a la autoridad. 

Una de las personas a la que Dios ha facultado para guiarte hacia el cumplimiento de su propósito contigo en la iglesia es esa que ha sido designada como autoridad para guiarte en tu caminar espiritual, por eso no menosprecies las tareas asignadas por tu pastor o líder, o cada oportunidad de participar dentro de los servicios o distintos compromisos que como iglesia asumamos. Si te invitan a formar parte de una tarea puede ser la oportunidad para ver tus dones florecer.

Reconoce e identifica tus habilidades, talentos y dones. 

Cada uno de nosotros debe dedicar tiempo para observar aquellas cosas que puede hacer con mayor facilidad o destreza, esas cosas que sabes hacer y a través de las cuales Dios usualmente se manifiesta y produce un impacto positivo en la congregación o en las personas que te rodean son una clara luz de que allí puede estar desarrollándose tu llamado.

De manera extra y para concluir, quiero resaltar un principio que podría parecer redundante e incluso obvio pero que es muy importante: ora, y ora mucho, si deseas cumplir con la voluntad de Dios para tu vida Él manifestará en qué lugar, qué momento y qué labor debes ejecutar para Él.

Fuente: Celestial Estéreo

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