GUIADOS POR LA MANO DE DIOS

GUIADOS POR LA MANO DE DIOS

Deuteronomio 5:33. “Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer”.

La Biblia dice que si seguimos la dirección de Dios seremos felices. Vamos a vivir más. No va a faltarnos nada bueno y tendremos todo lo que necesitamos. La Biblia dice que si hacemos y seguimos las instrucciones de Dios viviremos en una libertad perfecta. Tendremos más sabiduría. Viviremos con seguridad y en paz. Promete que seremos prósperos y tendremos éxito. Seremos grandes en el Reino de los Cielos. Se nos recompensara eternamente.
La obediencia es lo primero detrás de todas las promesas. Dios nos da las promesas por la gracia. Pero nosotros disfrutamos de sus promesas cuando obedecemos las direcciones, la instrucción.
¿Cuándo sabes lo que Dios quiere que hagas?, !Cuándo sabes cuál es la voluntad de Dios¡ haces cuatro cosas básicas con tu vida.

Obedeces a Dios inmediatamente.
No entendemos cómo trabajan las computadoras pero nos gusta el correo electrónico. No entendemos la combustión interna pero hemos conducido un vehículo por años. No tenemos que entender algo para disfrutarlo, para beneficiarse de ello. Pero si hay un momento en la vida cuando tienes que darte prisa, es cuando Dios te dice que hagas algo. No te retrases con eso. Te das prisa. Obedeces a Dios inmediatamente, te guste o no te guste. Lo entiendas o no lo entiendas. Simplemente lo haces inmediatamente.
• Salmo 119:32a. “Por el camino de tus mandamientos correré”.
• Salmo 119:60. “Me apresuré y no me retardé. En guardar tus mandamientos”.

Obedeces a Dios completamente.
El estándar de lo bueno y lo malo que tiene Dios no ha cambiado nunca. Nunca cambiará. Si algo estaba mal hace 6.000 años todavía está mal hoy. Decir mentiras estaba mal en los Diez Mandamientos. Está mal hoy. La verdad nunca cambia. La cultura cambia, la opinión popular cambia. Muchas cosas cambian pero la verdad nunca cambia es eterna.
• Salmo 119:4 (PDT). “Dios mío, tú nos diste tus mandamientos para que los obedeciéramos fielmente.”
• Proverbios 3:5. “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia”.

Obedeces a Dios alegremente.
• Salmo 100:2. “Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo”.
• Salmos 119:16. “Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras”

¿Qué beneficio me trae obedecer a Dios con alegría?
1) Voy a tener menos problemas. Si sigues el manual de instrucciones para la vida que Dios el creador, extendió vamos a tener mucho más beneficios y menos problemas en la vida.
2) Tendré recompensas en el cielo. Y puedo leer, ver y disfrutar todas esas promesas que Dios ha hecho para mí.
3) Lo hago con alegría, porque amo a Dios. Sé lo que Dios ha hecho por mí así que le amo y le quiero obedecer. “Amar a Dios significa hacer lo que nos dice que hagamos.” El matrimonio, cuanto más tiempo viven juntos, mejor sabe lo que ofende y entristece a su pareja– su esposo o su esposa. No saben eso al principio de estar casados, pero cuanto más tiempo llevan casados más entienden lo que va a ofender a esa persona.

Obedece a Dios continuamente.
La vida no es una carrera de cincuenta metros. La vida es un maratón. No obedeces a Dios esporádicamente. Este año sí, no al otro, ni al otro, sí en este, y no en el que le sigue. ! Es toda tu vida
• Salmo 119:112. “Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos. De continuo, hasta el fin”.
• Salmo 119:33. “Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin”.

Conclusión: Hermano, amigo le invitamos a hacer esta oración:
“Padre, hay muchas áreas de mi vida en las que sé lo que quieres que haga. Simplemente no lo he hecho. Lo siento. Por favor perdóname por mi desobediencia. Ahora me doy cuenta que fue una falta de fe. No estaba confiando en que Tú sabías lo mejor para mí. Te pido a ti, Jesucristo que me des la fuerza para seguir Tus direcciones inmediatamente, completamente, alegremente, y continuamente de ahora en adelante y por el resto de mi vida. Yo voy a confiar en que Tú realices todas esas promesas en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.”

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