SANANDO HERIDAS DEL CORAZÓN

SANANDO HERIDAS DEL CORAZÓN

El corazón es el centro de tu cuerpo, el corazón muchas veces es lastimado, muchas veces hay grandes heridas que pueden afectarnos en diversas situaciones; pero también debes de tomar en cuenta, que para comenzar a sanar esas heridas, hay que tomar una determinación para que pueda sanar el corazón, ya que la persona herida debe tomar la decisión para salir de cualquier situación.

Primero que nada, es muy importante saber perdonarse a sí mismo, muchas veces hay errores que se cometen en la vida, y nunca dejamos de pensar en ellos, en consecuencia el corazón sigue siendo lastimado por los pensamientos, pero cuando comenzamos a desechar esos pensamientos, comenzamos a experimentar un cambio radical en nuestra vida.

También debes de saber que el corazón es engañoso, y muchas veces dentro de nosotros puede maquinar engaño y mentira; así dice: Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Como podrás darte cuenta, por naturaleza el corazón es perverso, esto es debido a que la naturaleza humana tuvo una separación de Dios, cuando nuestros padres Adán y Eva pecaron, esto causó que los corazones fueran desequilibrados y maquinaran engaño, ese engaño fue la semilla que la serpiente sembró en Adán y Eva, al hacerles comer de aquel fruto prohibido (con engaño).

Lo importante de todo, es que existe ahora una forma de hacer que las heridas desaparezcan. Aunque cuando se tratan de heridas sentimentales, por naturaleza el corazón necesita de tiempo para sanar completamente, es decir, nuestra naturaleza humana está hecha para amar, pero cuando ese amor es lastimado, de alguna u otra forma nos afecta. No permitas que dentro de tu corazón esas heridas se conviertan en amargura, no permitas que se conviertan en odio y rencor, de lo contrario entonces puedes caer en situaciones más profundas, e incluso hasta llegar a la depresión. Pero también Dios es especialista en este tipo de situaciones.

 

¿Cómo puedo sanar mi corazón?

 

El corazón también representa lo oculto del hombre y la mujer, y los sentimientos se asientan en lo profundo de nosotros. Sin embargo si estás decidido(a) a sanar tus heridas, comienza por pedirle a Dios lo siguiente:

 

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmos 51:10

 

Cuando comienzas a pedirle a Dios con todas tus fuerzas, que te de un corazón limpio, entonces es cuando viene el Santo Espíritu a ministrar tu vida. A Dios le gusta cuando hombres y mujeres reconocen sus faltas, y sobre todo cuando le piden ayuda exclusivamente a Él, entonces como Él es un Dios justo, comienza a obrar de una forma maravillosa dentro de nuestros corazones; de alguna manera Él atenderá tu petición, porque la palabra no vuelve vacía, cuando confiamos plenamente en su promesa.

 

Al pedir un corazón limpio, Dios tiene el poder suficiente para sanar cualquier dolencia o herida. Por otro lado, si sientes que aún hay cosas en tu interior que no te dejan perseverar en los caminos de Dios, es porque quizás no has puesto en práctica tú fe, pero cuando confías en que Dios puede transformar tu corazón, comenzarás a experimentar como las heridas van sanando.

La palabra de Dios en Proverbios 23:26 dice Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.

Vemos aquí que Dios nos está pidiendo primeramente el corazón, es aquí en donde cada persona tiene la decisión de querer ofrecérselo a Dios. Esto es lo que Él te está diciendo: ¿Quieres ser sano(a) de tus heridas? Yo estoy esperando que me entregues el corazón para que pueda sanarte por completo, solo si tú quieres.

La pregunta es: ¿deseas tener esa sanidad? Si es así comienza a pedirle a Dios que transforme tu corazón, para que Él pueda comenzar a trabajar en todas tus necesidades.

De esa forma comenzarás a sentir la mano poderosa del Espíritu Santo, quien ministrará tu alma, y después de pedirle a Dios, comenzarás a ver la respuesta que estabas buscando. Pero la decisión es tuya, y su Palabra es fiel y verdadera, si deseas comenzar a transformar el enojo, la amargura, las heridas, la soledad, la tristeza etc. por gozo, alegría y paz, entonces toma las palabras expresadas por Jehová el Dios de los ejércitos, y no dejes pasar más tiempo, pues Él te está esperando con los brazos abiertos, para ministrarte de acuerdo a tus necesidades.

Cuando comiences a expresarle a Dios en lo privado de tu oración, todas las cosas que te han estado torturando el corazón, entonces Él te escuchara atentamente para poder comenzar a operar, arrancándote toda la basura que te estaba estorbando, pero es necesario que comiences hoy mismo, para que pueda comenzar el Doctor de doctores a operar cambios en tu corazón para que ya no sufras y puedas mostrar un rostro diferente al que actualmente tu corazón te obliga a mostrar. Proverbios 15:13  El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Amen…

 

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