TODO FUE POR AMOR

TODO FUE POR AMOR

Isaías 53:3,5  Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

 

Este capítulo sigue hablando del Mesías, Jesús, quien sufriría por el pecado de todos. ¡Una profecía así es sorprendente! ¿Quién creería que Dios decidiría salvar al mundo mediante un Siervo humilde y sufrido en vez de un rey glorioso? La idea es contraria al orgullo humano y a la manera de pensar del mundo. Sin embargo, Dios trabaja a menudo en formas inesperadas. La fortaleza del Mesías se muestra a través de su humildad, sufrimiento y misericordia.

 

No había nada en la apariencia física de este Siervo que fuera atractivo. Israel calculó mal la importancia del Siervo, lo considerarían como un hombre común. Pero aun cuando Jesús no atraía por su apariencia física, trajo salvación y sanidad. Mucha gente calcula mal la importancia de la vida y obra de Jesús, y necesitan cristianos para señalar su extraordinaria naturaleza.

 

Este varón de dolores lo despreciaron y rechazaron los que estaban a su alrededor y hasta el día de hoy sucede lo mismo. Algunos lo rechazan porque se le oponen. Otros desprecian a Cristo y su gran don de perdón. ¿Usted lo rechaza, lo olvida o lo acepta?

 

¿Cómo podía una persona del Antiguo Testamento entender la idea de Cristo muriendo por nuestras culpas (rebeliones y pecados), en realidad cargando con el castigo que merecíamos? Los sacrificios sugerían esta idea, pero una cosa es matar a un cordero y otra muy distinta es pensar en el Siervo escogido de Dios ocupando el lugar del cordero. Pero Dios descorría a un costado la cortina del tiempo para permitir que la gente de la época de Isaías mirara más adelante hacia el sufrimiento del futuro Mesías y el perdón resultante que quedaría al alcance de toda la humanidad.

 

Isaías habla acerca de cómo Israel se apartó del camino de Dios y lo compara a una oveja errante. Con todo, Dios enviaría al Mesías para hacerla volver al redil. Nosotros tenemos la oportunidad de mirar al pasado para ver y conocer la identidad del Mesías prometido, quien vino y murió por nuestros pecados. Pero si vemos todo lo que Jesús hizo y lo seguimos rechazando, cometemos un pecado más grande que los israelitas de la antigüedad, quienes no pudieron ver lo que nosotros vemos. ¿Le ha entregado su vida a Jesucristo?

 

En el Antiguo Testamento, el pueblo ofrecía animales como sacrificios por sus pecados. Aquí, el Siervo del Señor sin pecado alguno, se ofrece a sí mismo por nuestros pecados. Él es el Cordero ofrecido por los pecados de todas las personas. El Mesías sufrió por nuestro bien, llevando nuestros pecados para hacernos aceptos a Dios. ¿Qué podemos decir ante tanto amor? ¿Cómo le responderemos a Él?

 

“Justificará mi siervo justo a muchos” nos habla de la enorme familia de creyentes que serán justos, no por sus obras, sino por la gran obra del Mesías en la cruz. Se tienen como justos porque han clamado a Cristo, el Justo, como su Salvador y Señor. Se despojarán de su vida de pecado y se vestirán con la bondad de Cristo

 

En ninguna otra parte del Antiguo Testamento, como en este capítulo, se profetiza tan clara y plenamente que Cristo debía sufrir y luego entrar a su gloria. Pero a esta fecha pocos disciernen o reconocen el poder divino que va con la palabra. Se desecha el informe más importante y auténtico de la salvación a través del Hijo de Dios por los pecadores.

 

La condición vil a que se sometió y su manifestación al mundo no concuerdan con las ideas del Mesías que los judíos se habían formado. Se esperaba que viniera con suntuosidad; como todo un Rey, con personas cuidando su seguridad, abriéndole campo para su paso, en cambio creció como una planta, silenciosa e inadvertidamente. Él nada tenía de la gloria que uno hubiera pensado hallar en Él. Toda su vida fue no sólo humilde en estado externo; también fue penosa. Hecho pecado por nosotros, vivió la sentencia a la cual nos expuso el pecado.

 

Los corazones carnales nada ven en el Señor Jesús como para interesarse en Él. ¡Sí, por cuántos de su pueblo sigue siendo despreciado y rechazado respecto de su doctrina y su autoridad! Ese desprecio lo demuestran, cuando no hacen caso de los mandamientos del Señor, lo que no es permitido es más apetecible dicen en el mundo, tú que dices hermano hermana, si dices lo mismo que ellos, entonces todo lo que padeció el Señor fue en vano, sin sentido.

 

Por eso es tiempo de reflexionar, es tiempo de cambiar solamente no te hagas engañar con aquellos que dicen que debes aprovechar tu juventud y divertirte, o que debes aprovechar tu vejes y todo ya lo diste por toda tu familia, es tiempo de divertirse y pasarla bien, lo que ahorraste para tu vejes no deben aprovecharlo otros, acaso es su esfuerzo, acaso ellos se rompieron el lomo, ¡diviértete! Es lo que dicen; y si tú haces caso de esas sutilezas, entonces no tienes ni un poco de amor para con aquel que por ti murió,

 

Si no guardas santidad externa e interna, minimizas el sacrificio de nuestro salvador y todo lo que Él padeció lo tomas como algo insignificante. Por eso es momento de que hagas un alto en tu caminar erróneo y veas que todo lo que  Él hizo, TODO FUE POR AMOR

 

 

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